Al soldar materiales
disímiles, la diferencia de temperatura de fusión entre ambos materiales no
debe superar los 22 °C (40 °F), y ambos deben tener una estructura molecular
similar. Para grandes diferencias de temperatura de fusión, el material con
menor punto de fusión se funde y fluye, impidiendo la generación de calor
suficiente para fundir el material con mayor punto de fusión. Por ejemplo, si
se suelda un acrílico de alta temperatura a uno de baja temperatura, con el
director de energía moldeado en la pieza de alta temperatura, esta se fundirá y
fluirá antes que el director de energía, pudiendo producirse uniones con poca
resistencia. Solo se deben soldar materiales químicamente compatibles que
contengan grupos moleculares similares.
La compatibilidad solo
existe entre algunos plásticos amorfos o mezclas que contienen plásticos
amorfos. Ejemplos típicos son ABS con acrílico, PC con acrílico y poliestireno
con PPO modificado. El PP y el PE semicristalinos comparten muchas propiedades físicas,
pero no son químicamente compatibles y no pueden soldarse por ultrasonidos [5,
10, 13].
La Tabla 2.1 muestra
la compatibilidad de algunos termoplásticos para la soldadura por ultrasonidos.
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